We´re hiring! Empresa busca talento! Como marca, ¿qué me ofreces?

El aspecto más descuidado por la empresa a la hora de gestionar y aplicar sus estrategias de marca esta en la búsqueda de talento, el empleado ideal y en la manera de hacerlo.

¿Cómo se anuncian? ¿Dónde se anuncian? ¿Con qué palabras? ¿Cómos son los procesos de selección? ¿Y los lugares donde se realizan?

Durante mucho tiempo nos hemos preocupado por crear marca fuera de las empresas (mercado) y dentro de ellas (engagement) pero, ¿qué ocurre con los procesos de selección? ¿No es hacer marca también?

La oferta

Todo comienza con una necesidad, hay un puesto libre en la empresa y tenemos que cubrirlo.

El 70% de las empresas recurren a conocidos o bolsa de candidatos para cubrir estas plazas vacantes, pero muchas veces no es posible cubrirlas con conocidos o con los perfiles que tenemos en la bolsa y no queda más remedio que publicar una oferta a través de algún canal.

Muchos siguen externalizando este servicio con las ETT, empresas que gestionan la búsqueda del candidato ideal, pero muchas veces delegar esta tarea a un tercero no tiene los resultados que esperamos.

Esto se debe en gran parte a que olvidamos algo tan importante como es que ellos no conocen nuestros valores como marca y que además de un candidato cualificado para el puesto, necesitamos un futuro fan de nuestra marca.

Tener un manual de marca (Brand book) en donde se especifiquen qué somos, qué hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos, una plataforma de marca junto con un manifiesto ayudará a que alguien que no nos conoce a conocer qué es la marca y que se enamore de nosotros.

Siempre hemos buscado que el candidato conociera algo de nosotros en la entrevista como un punto positivo.

Pero nosotros tenemos que enseñarle lo que no se ve y que queremos que comparta antes de que trabaje con nosotros.

Así conseguiremos que nuestro futuro empleado este alineado con nuestra propuesta de valor y sea más fácil que se convierta en un embajador de nuestra marca.

Por eso es tan importante desde el primer momento comunicar la oferta utilizando nuestra identidad verbal como marca, esto nos ayudará a ir vinculando al futuro candidato con la marca.

Utilizar nuestros canales como marca (redes sociales y website) para comunicar la oferta reforzaran nuestro posicionamiento.

Además de utilizar canales de empleo especializados u otros medios como la externalización de servicios que permitirán ampliar el área de búsqueda del candidato ideal.

Para cualquiera de los medios, la estructura de nuestra oferta debería de ser: nuestra propuesta de valor como marca + qué buscamos + qué ofrecemos + por qué tienes que ser tu nuestro próximo embajador de marca.

La llamada

Una vez esta publicada la oferta, empiezan a surgir las candidaturas y toca hacer una preselección de los candidatos en función de los requisitos formales y no formales de la oferta.

Todo comienza con una llamada, en la que se cita a los candidatos, siempre para los reclutadores esta primera toma de contacto ya forma parte del proceso de selección.

Nosotros como marca, también tenemos la responsabilidad de causar una buena primera impresión y comunicar en nuestro tono de marca.

La entrevista de Marta

Marta estaba buscando trabajo, vio una oferta de empleo en LinkedIn de una empresa y decidió enviar un mail con su Currículum. Su experiencia y formación encajaban a la perfección y cuando leyó la oferta (aunque estaba en más procesos de selección) se sintió tan identificada con los valores y emociones que transmitían que sólo pensaba en recibir la llamada para que pudiera formar parte de esa empresa.

Pasaron unos días y recibió la llamada, la citaban para hacer la primera entrevista.

Marta estaba contenta e ilusionada y se preparó a conciencia la entrevista buscando más información sobre la empresa y lo que hacían.

Quería ese puesto sí o sí a pesar de que las condiciones económicas no eran de las mejores entre las otras ofertas que estaba inscrita y ya había rechazado un puesto para poder entrar en esta empresa que tan buena impresión la causo.

Cuando llegó la sala estaba llena de gente, todos iguales, carpeta en mano y con su mejor sonrisa se sentó a esperar su turno.

Los nervios la inundaban, la sala era gris con sillas baratas oficina básicas y sólo un cartel de la empresa en la pared. Miraba a los demás candidatos y todos nerviosos, esperaban deseosos por entrar, el lugar no acompañaba mucho a tranquilizarla o saber más sobre esa empresa y empezó a temer que se había equivocado al rechazar el otro puesto.

Entró hacer la entrevista en una sala abierta con mesas “tipo bar”, entrevistaban varias personas la vez, podía oír la conversación del puesto de al lado y tras responder todas las preguntas de entrevistador sólo le quedaba esperar una respuesta.

Preguntó por si podía mandar algún mail para preguntar el estado de su candidatura, pero la respuesta fue si continuas te llamarán, sin más.

Marta se fue preocupada, qué hacer, seguir buscando y aceptando otras ofertas, esperar la llamada de esta empresa… Esperó, esperó y esperó y nunca más hubo contestación.

Marta acabó trabajando en otra empresa.

Casualidades de la vida, Marta tuvo que buscar un proveedor para un proyecto en el que una empresa candidata era la que fue hacer la entrevista.

Decidió no contratarles por la informalidad con las personas y su experiencia con ellos, a pesar de que su imagen exterior era de una empresa seria, comprometida y eficaz.

Empleado y empresa: Eres más que una marca

Hoy eres una marca, mañana puedes ser un cliente, un colaborador, un proveedor… No olvides tratar a las personas que apuestan por ti (se adecuen al puesto o no), como marca que eres y como posibles clientes o embajadores de tu marca que podrían ser algún día.

Un marca no es sólo lo que se ve, es sobre todo lo que consigue hacer sentir y significar a las personas.

Guardar

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies para ofrecer una mejor experiencia de navegación. Si continúas navegando consideraremos que aceptas su uso. más información

ACEPTAR